Coste Total de la Cuenta de Crédito
Preguntas frecuentes (FAQs)
La diferencia principal está en cómo se entrega y se devuelve el dinero:
- Préstamo: el banco entrega el 100% del importe desde el inicio. Pagas una cuota periódica (capital + intereses) sobre todo el capital prestado.
- Cuenta de crédito: tienes un límite disponible y vas disponiendo solo lo que necesitas. Los intereses se calculan únicamente sobre lo dispuesto, y puede existir comisión por la parte no utilizada.
En la práctica, el préstamo suele encajar mejor para inversiones o compras concretas, mientras que la cuenta de crédito se usa mucho para circulante y necesidades puntuales de tesorería.
Lo más habitual es que una cuenta de crédito tenga una duración de 12 meses, con posibilidad de renovación anual. En algunos casos, especialmente con empresas consolidadas y buen histórico, pueden verse plazos de 18–24 meses, pero no es lo más frecuente.
Ten en cuenta que la renovación no es automática: el banco suele revisar riesgo, evolución de ventas, márgenes, endeudamiento y pool bancario antes de prorrogar condiciones.
Si no te renuevan, el banco puede exigir la devolución de lo dispuesto según lo pactado. Si te reducen el límite, puede ocurrir que tengas que amortizar la parte que exceda el nuevo límite.
Por eso conviene gestionar la cuenta como herramienta de tesorería, no como financiación “estructural”. Recomendaciones prácticas:
- Evita mantenerla siempre al 100% dispuesta durante meses.
- Planifica un colchón de liquidez (o líneas alternativas) antes del vencimiento.
- Inicia la renovación con antelación: lo normal es moverse 30–60 días antes.
Depende de cómo esté configurada la operativa de la cuenta. Lo más habitual es disponer mediante:
- Transferencias a la cuenta operativa.
- Cheques o traspasos internos.
- Tarjeta asociada (si el banco la ofrece), que puede permitir retiradas.
Si necesitas efectivo, consulta antes condiciones y límites: puede haber comisiones y restricciones operativas. En entorno empresa, además, conviene justificar adecuadamente el uso del efectivo por motivos de control interno y trazabilidad.
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